martes, 19 de abril de 2011

Silencio desde la escuela

Recordemos la masacre que hace pocos días tuvo lugar en Río de Janerio, donde fueron asesinados once niños, ¿conoces los motivos?, según Wellington Menezes de Oliveira, el pistolero brasileño de 23 años, entraría a esa escuela primaria a vengarse por el sufrimiento del que había sido víctima hace unos años, también aseguró que él no era el responsable de las vidas que acabarían, los verdaderos responsables eran quienes lo habían acosado y quienes habían permitido su maltrato por negligencia: "espero que esto sirva de lección, especialmente para esos funcionarios escolares que permanecieron con los brazos cruzados mientras los estudiantes son atacados, humillados y ridiculizados", dice Oliveira en uno de los vídeos.


Tal atrocidad no tiene justificación, pero algo que podemos rescatar de la versión del asesino es que la violencia en la escuela tiene su repercusión (en este caso mezclada con un poco de locura), y ahí tenemos los resultados.


Igualmente, hace pocos días circuló en Internet la noticia de una niña que fue sometida a una cirugía en sus orejas para evitar ser víctima de matoneo.



Desde muy pequeños los niños se ven afectados por la violencia escolar
Niña de 7 años se hace cirugía para prevenir matoneo

La intolerancia de nuestros días comienza a germinar a muy temprana edad, en los colegios, en los salones de clase se originan las primeras amenazas, intimidaciones, burlas, etcétera. Y todos los que hemos pasado por el colegio lo podemos constatar.


Que haya faltas de respeto, violencia física o psicológica no es nuevo para nosotros, como tampoco es nueva esa implícita ley del silencio que es tan respetada. Pero si en la infancia, cuando por fortuna -a diferencia de la adultez- se tiene suficiente respeto por la autoridad, no se ventilan las injusticias, significa un problema mayor que es acumulativo, pues los preocupantes productos de este tipo de violencia se evidencian años después, cuando los daños son irreversibles.


Otro problema asociado con el matoneo es que un niño estigmatizado muchas veces -y más en nuestros días- no encuentra solución con el cambio de institución pues la tecnología lastimosamente ayuda a que esas personas sigan siendo vulneradas.


Siento repugnancia cuando ingreso, por ejemplo,  a la página principal de Facebook y encuentro publicaciones de perfiles falsos injuriando a personas indiscriminadamente, y peor aún, un séquito de idiotas comentando, criticando con mucha valentía, por la web, claro. ¡Cómo somos!


Esta práctica que se agudiza paulatinamente se empieza a llamar "cibermatoneo", muy similar al tradicional pero con un potencial de difusión muchas veces mayor, y desde luego con una presión sobre la víctima meteórica que lleva a los niños y jóvenes lastimados a tomar decisiones fatídicas, como los notables casos de suicidio.


A falta de un ejemplo bien documentado, me detengo en la situación de Cúcuta, que es la que más conozco: una cantidad de perfiles ficticios se han creado (sin ningún control de una empresa tan adinerada como Facebook), y se dedican simplemente a catalogar a las personas entre buenos y malos dependiendo de su nivel de farándula barata (y también juzgando por su nivel socioeconómico), así como se encargan de denigrar sin juicio a hombres y mujeres adolescentes, dañándoles su reputación, y de ahí para abajo en edades menores encontramos casos similares donde niños (en menor calibre) incursionan en el mundo del cirbermatoneo sin tener idea de la gravedad del caso, y quienes son afectados no denuncian por miedo a represalias mayores... Vuelve la ley del silencio.


El matoneo no es nada reciente, creo que quizás nuestros abuelos en la escuela tendrían a alguien a quién dedicársela, pero si es reciente la relevancia que tiene este tipo de violencia para las autoridades, medios de comunicación, padres de familia, instituciones y para los estudiantes mismos, por ejemplo yo.


A propósito de mi caso, confieso que me puedo culpar de matoneo cuando estaba en grados menores, solía molestar mucho a mis compañeros, me burlaba de quienes tenían alguna parte de su cuerpo diferente: orejas, cabeza, gordos, delgados, en fin, era un maldito bastardo. Pero eran en cierta manera juegos de niños, juegos pesados en los que no fui educado a tiempo, y estoy seguro de que quienes están pasando por esa edad tampoco han sido advertidos, y por esa falta de prevención seguimos asumiendo consecuencias.


Pero el núcleo del problema no es solamente la cantidad ni la efectividad de medios por los que se puede transmitir el matoneo, el centro es lo que trae con el tiempo, así como vimos en el caso de Oliveira, o en los tantos casos de suicidio, y la retroalimentación de la cultura de las amenazas, inequidades, humillaciones y silencio.


Si no empezamos a atacar frontalmente con fuertes legislaciones y respaldo a las víctimas seguiremos lidiando con una sociedad violenta, acostumbrada al dolor ajeno.


Si estás siendo víctima de matoneo siempre es oportuno comunicar el problema, si eres de los que suelen imponerse por medio del matoneo, ya es hora de parar, y por último, como dice el siguiente vídeo protagonizado por Alye, una niña discriminada por sus compañeros: "las palabras sí hacen daño, piensa, este podrías ser tú".






lunes, 11 de abril de 2011

Autoburlas inconscientes

La semana pasada escribí indigniado por los chistes difundidos por indolentes el Día Internacional contra las minas antipersona. Hoy seguiré una idea similar, cansado de recibir chistes en mi móvil mofándose de una modelo colombiana.


No sí si esto sólo se haga en Colombia, o si en Venezuela reemplazan el personaje por alguna de sus tantas missuniversos, si en Panamá la reemplazan por aquella mujer que no tiene definido dónde nació Confucio, o si tal vez en Argentina lo hacen con Cristina Fernandez, pero me causa mucha curiosidad recibir casi todos los días uno o más chistes relacionados con Natalia Paris y sus apócrifas asnadas(¿Por qué no se difunden con la misma eficacia noticias o cosas realmente trascendentes en vez de estas estupideces?), y más curiosidad me provoca la falta de ocupación de quienes escriben estos chistes, ¿o es que ya hay humoristas online?


No estoy defendiendo a Natalia Paris, ni me importa cuánto es el IQ de esta modelo, o si ha dicho cosas erradas alguna vez (¿quién no las ha dicho?), sólo me interesa el subrepticio fin de los chistes en cuestión, pues sospecho que tienen una connotación realmente peligrosa, y aún más contradictoria cuando recibo estos chistes de parte de mujeres.


Analizando un chiste de estos encuentro que no tiene un objetivo personal, es decir, no es que vaya -en el fondo, digo- especialmente en contra de Natalia Paris: va en contra de lo que ella representa en Colombia.


Y digo en contra de lo que representa, porque es el estereotipo de mujer hermosa, y no lo discuto, soy de los que piensa que es una de las mujeres más bellas de Colombia. Cuando el personaje encarna el prototipo de mujer hermosa estos chistes ya encuentran a su víctima última, la mujer encantadora que por el delirio de superioridad intelectual machista ha sido tan criticada y tildada de ignorante.


¿Por qué estos chistes no tienen como protagonista a Noemí quien tiene impertinencias más populares? ¿O Alejandra Azcárate -quien sí me fastidia con esa patética diatriba feminista-?. Simplemente porque Natalia Paris encarna el modelo de mujer físicamente perfecta, y continuando con el sofisma de que las mujeres lindas son estúpidas, se escriben tantos chistes absurdos como puedan imaginarse.


Una vez le comenté rápidamente lo anterior a una amiga -que también es muy bonita- después de que ella me enviara uno de estos chistes y no me objetó nada, pero eso sí, dejó de enviarme esos chistes en los que ella misma se identificaba inconscientemente como bruta. En realidad no comparto esa idea de que una mujer por ser hermosa no pueda ser igualmente brillante.


De tal modo que analicemos mejor lo que difundimos, o -especialmente mujeres- pensemos bien de qué nos reímos, no sea que involuntariamente nos estemos burlando y denigrando a nosotros mismos.


Bueno amigos, nos veremos la próxima semana.

lunes, 4 de abril de 2011

Desempolvando el blog...

Hace un tiempo creé este blog, pero he sido muy descuidado con él y viendo que el ejercicio de la escritura es un hábito sano, introspectivo y potencial en la comunicación, retomaré este blog, desempolvaré sus vestigios y me comprometo, amigo lector, a seguir mínimo con una columna a la semana.


En este sitio hay miles de blogs, lo que hace difícil popularizar el propio, y por tanto si este fuera el fin de este blog fracasaría, creo que los mejores escritores escriben para sí mismos y son jueces tenaces pero no quiero ser egoísta y quiero que compartamos ideas para hacer críticas a estas palabras, para detenernos una vez a la semana y pensar en qué hacemos, en cómo vamos…


No quiero ser aburrido con esa prosa llana que adormece, quién sabe, quizá tenga un día el ingenio de escribir una columna tremendamente sarcástica en verso, pero ¡bah! Eso son suposiciones, lo realmente importante es cumplir, entretenernos, crecer y claro…


Mantener un criterio, un criterio incólume después de la avalancha de ideas que nos producen una tesis.


Pues bien amigos, aquí vamos…

Chistes antipersonales

El Presidente también se unió a la protesta.Hacer una campaña de sensibilización no es tarea fácil, y más cuando se aplica a una sociedad acostumbrada al dolor, las imágenes amarillistas, acostumbrada a ver el sufrimiento de los demás y seguir como si nada pasara.

Me pareció muy ingeniosa la manera de protestar en Colombia contra las minas antipersonales, remangándose una bota del pantalón para ponerse en el zapato de los miles de mutilados en el mundo -un doloroso singular, como le leí a un miembro del Partido Verde- y me alegró ver que personalidades apoyaron la causa, me alegró ver una foto del presidente remangándose, bien, por el ejemplo se empieza.

Pero siempre es importante ver qué queda de una jornada como la que se hizo en Colombia, con motivo del "Día Internacional sobre el peligro de las minas y asistencia para las actividades relativas a las minas", y después de hacer un balance me permito asegurar que el sabor es agridulce.

Muy bien por los que se remangaron, sin pena salieron a la calle y protestaron, por mostrar interés por las personas que sufren sin partes de su cuerpo, porque sabían que remangándose no le iban a devolver la pierna, ni la mano, ni los genitales, ni mucho menos la vida a quienes han sufrido por estas armas no convencionales, pero querían que los violentos sintieran el rechazo a sus tácticas de guerra, y que las víctimas sintieran que la sociedad está con ellos.

Pero como dije arriba, estamos tratando con una sociedad que bien puede ver en el noticiero del mediodía que hubo una masacre y acto seguido se sientan en la mesa como si nada, y por eso los indolentes no faltarían, pero no los culpo, todos somos productos de una misma sociedad acostumbrada a estas cosas crueles.

No juzgo a quienes no participaron de esta campaña, igual cada quien es libre, pero sí me duele que haya personas, no sé si con muy mínimo cerebro o con una crueldad tan asombrosa que le saquen chistes a la expresión de miles de personas en contra del dolor, de la mutilación.

¡Ah! Se me olvidaba, somos colombianos, es que somos latinoamericanos y esta tierra es muy feliz, somos muy alegres y tenemos muy buen sentido del humor... Tan buen sentido del humor que cambiamos el día para las victimas por el día del pescador, haciendo chistes con Natalia Paris, o hacemos chistes verdes y nos inventamos otra campaña contra el cáncer de próstata y de seno diciendo que hombres y mujeres saldrán exhibiendo su pene y sus senos, respectivamente, como si  así el cáncer "entendiera" que no debe multiplicarse... Insisto, no sé si es que no pensamos, no tenemos cerebro o estamos pasando el umbral de la indolencia.

Pero de cualquier modo, nuestros actos nos definen como nación, y estas manchas en la jornada (junto con la gran abstención) no desacreditan esta campaña, pero sigue siendo curioso que en el segundo país más minado del mundo convirtamos la tragedia de las minas antipersonales en chistes antipersonales.

Si usted lo hizo, o se rió por algo así no se sienta mal, a lo mejor un familiar de un soldado muerto por una mina tampoco lo hizo... (nótese el sarcasmo).

Pero de cualquier modo, estamos mejorando, y la protesta fue bien recibida, lo importante es que todas las víctimas reciban asistencia, y que vayamos superando esta etapa de las minas, una etapa que nos ha salido muy cara, no sólo en vidas sino en económicamente también, pues como leía hoy en El Tiempo: "sembrar una mina cuesta 3 dólares, erradicarla vale 1000".

Aquí tenemos bastante para pensar...

lunes, 17 de mayo de 2010

Acerca del amor

Caminando por una plaza, cenando, en un tiempo libre o donde quiera que surja, es tan natural una discusión acerca de los comportamientos de los humanos (sin discriminar hombre o mujer) en sus relaciones, muchas veces cayendo en el terrible error de generalizar las conductas añadiéndolas al género. Analizando las relaciones sentimentales sin importar la cultura, ni la época en la que se detalle, siempre se ha motivado la idea de un complemento a la personalidad del ser, una compañía y el aditamento perfecto para dar por hecha la estabilidad de su situación emocional. Siendo entonces este tema, un asunto tan extenso que nos opone traspiés tanto en largo como en ancho, es complicado pretender abarcar sus pormenores en tan solo un escrito.


Pensemos en una pareja que lleve 50 años viviendo juntos, sus bodas de oro, habrán pasado por un sinfín de problemas, pero han sabido superar estos obstáculos, y ellos sí han podido, esto quiere decir que no es imposible llevar una relación duradera, pero tampoco es fácil y un error gravísimo se comete cuando las cosas se toman vertiginosamente, porque no le podemos confiar nuestra estabilidad emocional a cualquier persona.


Yo diría lo siguiente a cualquier mujer que me refute que todos los hombres son iguales “cortados con la misma tijera”, no oculto que eso me incomoda mucho, yo no me considero como todos los hombres.


Falso que todos los hombres son iguales. Partamos de la dicotomía de la naturaleza, el humano se divide en hombre y mujer: las mujeres cada una son distintas, los hombres cada uno es distinto. Sin interesar el género varían los pensamientos, sentimientos, emociones, actitudes, etcétera.


Si yo dijera que todas las mujeres son iguales probablemente lo interpretaran en un contexto sentimental o pasional lo que evidentemente quedaría al descubierto como mentira porque hablando con el corazón, no a cualquiera se le puede confiar el hecho de hacerme compañía y, de darle este derecho a alguien debo confiar en él o ella porque lo merece, también se debe aprender a valorar y entender si su relación es en verdad valedera o no.


Lo anterior tampoco es igual a que todos los hombres son inmaculados, hay muchísimos "hombres" que viven felices de las incautas, incluso hay muchas mujeres que solo han estado con hombres que en realidad no valen la pena.


Yo aconsejo que se elimine este precepto y cambiemos el pensamiento, guiándonos a que en realidad podemos hallar personas que valoren lo que soy y valga lo suficiente para que yo valore lo que es.


Quiero detenerme en donde dice que no pretendo convencer a nadie de que todos los hombres son inmaculados, como todas las mujeres no son inmaculadas, pues sí es cierto que en toda sociedad hay personas con malas intenciones y sí que son personas hábiles para conseguir lo que pretenden, pero todo esto es porque se ha permitido y no se ha sido cauto a la hora de escoger con quién estar.
Las relaciones son un tema complicado, empezando porque es una sociedad en la que cada cual debe colocar el 50% del capital y sería lo más justo que recibiera el 50% de las ganancias pero esto no es así. Me atrevo a decir que en todas las parejas hay alguien que pone más de su mitad, y las cosas empeoran cuando esta persona que se esfuerza más no recibe lo que da: más de la mitad. Este caso se presenta muchísimas veces, es uno de los principios en el declive de las relaciones, pero algo que influye decisivamente en la motivación de cada cual por su relación es la confianza, si no hay confianza no podemos construir nada más.


Muchas personas han terminado con sus sentimientos hechos trisas, es de entender que no quieran confiar en nadie, pero en su dolor pierden siempre una oportunidad más para rehacerse y se niegan a comenzar una experiencia nueva, se niegan desde el momento en el que empiezan con otra persona y recuerdan lo malo de la anterior, desconfiando de esta por cosas que no le incumben. Creo que si decidimos estar con alguien, primero debemos estar seguros de qué tipo de persona es, y estar dispuestos a ofrecerle cuanto sea necesario para mantener una relación, claro, siempre que sea viable porque tampoco debemos perder el tiempo en laberintos sin salida.


A veces el amor es cínico, y todo esto debe eludirse: el cinismo, la monotonía, el egoísmo, la desconfianza, la violencia, el rencor. No hay mejor antídoto contra los anteriores virus que una charla sincera y un pacto de conciencia por los dos, porque las circunstancias no puedan más que un sentimiento.


Amar es estar dispuesto a que las personas que son importantes en nuestras vidas elijan sus caminos, y no insistamos en nuestros intereses, amar es poder perdonar a quien ha fallado y enseñarlo, corregirlo, amar es estar dispuesto a dar lo mejor de sí, para que los demás den lo mejor de ellos, amar es tomar la iniciativa de dar el primer paso, y el primer paso es lo más importante en todos los proyectos. ¿Por qué no lo das tú también? Así ya tengas alguien a tu lado, hazlo, valóralo (a), porque no estará ahí para siempre…